Que el amor tiene un aspecto bestial
Cosa es que duda no admite en contra
Muy manifiesta, en modo natural,
Cuando se coge semejante trompa.
Ve a la elefanta con el culo en pompa,
Ya no atiende al marajá ni al sahib,
Escucha sólo el río de sus hormonas,
Que salen por do tienen que salir.
Que a las señoras, ¡ay!, la cosa espanta
–Por su prestancia, difícil de medir–
Si por atrás el bicho se abalanza.
Y aunque, honestamente, a mi decir
A la elefanta hace la cosa gracia,
El caballero... por poco se mata.
