¿Dónde reposa el lapicero fino,
Quíen dará a sus goyescos monigotes
La vida, el gracejo, el difumino
Que les insuflaba Antonio Mingote?
¡Hoy nada nos alegra ni divierte!
En la playa de ensueños no retozan,
Ya no nos guiñan pizpiretas mozas:
Pues Don Antonio traspasó la muerte.
Ya no volveré a abrir el ABC,
Ansioso por llegar a su viñeta,
Gustando el primer sorbo de café.
Ya nadie endulzará la amargura
De esta vida, tan corta y tan dura;
Habrá que mudarse a la Hemeroteca...
Ahora que llora tinta su pincel.
Quíen dará a sus goyescos monigotes
La vida, el gracejo, el difumino
Que les insuflaba Antonio Mingote?
¡Hoy nada nos alegra ni divierte!
En la playa de ensueños no retozan,
Ya no nos guiñan pizpiretas mozas:
Pues Don Antonio traspasó la muerte.
Ya no volveré a abrir el ABC,
Ansioso por llegar a su viñeta,
Gustando el primer sorbo de café.
Ya nadie endulzará la amargura
De esta vida, tan corta y tan dura;
Habrá que mudarse a la Hemeroteca...
Ahora que llora tinta su pincel.

